lunes, 19 de mayo de 2014

PREVENCION

INSTRUCCIONES PARA EVITAR UNA  ULCERA GÁSTRICA


  • Deje de fumar. Fumar es un factor estrechamente relacionado con mala cicatrización y recurrencia de la úlcera. Los fumadores a menudo siguen siendo víctimas de las úlceras, hasta que lo abandonan. Evite los alimentos disparadores, como el café, el chocolate, el alcohol, la menta, el tomate, productos a base de tomate, los alimentos grasos, picantes y condimentos alimentarios como la pimienta negra, polvo de ajo y el Chile. Los cítricos pueden causar molestias a algunas personas.
  • Deje de tomar los medicamentos perjudiciales. Las personas que necesitan alivio del dolor para una enfermedad como la artritis deben preguntar a su médico que le recete medicamentos alternativos.

  • Ejercite a fin de aumentar sus niveles de endorfina. Las personas con úlceras pueden beneficiarse de técnicas de relajación para lidiar con el estrés. El ejercicio regular promueve la liberación de endorfinas, sustancias químicas del cerebro que combaten el dolor sordo elevan el estado de ánimo.


CONSEJOS:


  • El uso a largo plazo de anti-ácidos que contienen hidróxido de aluminio puede evitar que el cuerpo absorba el fósforo y resulte en la pérdida de minerales óseos.

  • La ingestión prolongada de bicarbonato de sodio o anti-ácidos que contienen carbonato de calcio puede conducir a una acumulación de calcio y el álcali causar náuseas, dolor de cabeza y debilidad, con un riesgo de daño renal

  • Regaliz DGL (regaliz deglicirrizinado) parece cicatrizar las úlceras y se vende en forma de agua en las tiendas de alimentos saludables

  • Otro remedio es tratar de tomar jugo de áloe vera.



  • COMO PREVENIR UNA ULCERA GÁSTRICA

    COMO PREVENIR UNA ULCERA GÁSTRICA
    Para prevenir una úlcera de estómago se recomienda suprimir todas las comidas y bebidas que puedan irritar el estómago y sean de difícil digestión. Es el caso de los alimentos muy picantes y calientes, del alcohol de alta graduación o del café. Puesto que la tolerancia de la mayoría de las bebidas y comidas depende en gran medida de cada persona, es importante que los afectados conúlcera gástrica comprueben ellos mismos qué ingieren y en qué cantidad.
    Una úlcera de estómago se puede producir por estrés. Para prevenir este tipo de úlceras es recomendable disminuir la carga estresante. El tabaco ataca la mucosa del estómago, por lo que se recomienda renunciar a su consumo para prevenir una úlcera gástrica. Aquellas personas que toman regularmente medicamentos que dañan al estómago (antiinflamatorios no esteroideos como el ácido acetilsalicílico), deberían consultar con su médico para dejar de consumirlos y discutir sobre las alternativas que existen o iniciar tratamiento con un protector gástrico. En una úlcera de estómago causada por la bacteria Helicobacter pylori, el agente patógeno debe ser eliminado utilizando medicamentos. En caso contrario, la úlcera gástrica puede reproducirse.
    Si estas medidas no tienen ningún efecto positivo, será necesario pensar en la ingesta preventiva de medicamentos especiales (antiácidos, inhibidores de la bomba de protones). Los antiácidos también pueden ser útiles a modo preventivo para aquellas personas que, por enfermedades reumáticas de las articulaciones, pueden ser tratadas con antiinflamatorios no esteroideos (AINES).
    Si a pesar del cumplimiento de las medidas de prevención y de la ingesta de medicamentos se produce una nueva úlcera gástrica, puede resultar útil una intervención quirúrgica (eliminación de parte del estómago). Esto también es recomendable cuando el afectado debe dejar de tomar los medicamentos por los efectos secundarios. Sin embargo, incluso tras dicha intervención, en aproximadamente el 5% de los casos se produce una reaparición de una úlcera de estómago.
    El síntoma principal de la úlcera péptica es un dolor ardiente en la boca del estómago

    sábado, 17 de mayo de 2014

    Alimentos a Evitar o Moderar en Caso de Úlcera

    Las personas que padecen de úlcera pueden sufrir molestias cuando comen ciertos alimentos; aunque lo que a unos sienta bien a otros y al contrario. Por tanto, no se puede generalizar, se debe observar la tolerancia individual, ya que de no hacerlo se corre el riesgo de realizar restricciones dietéticas innecesarias.


    Alimentos que más comúnmente producen molestias

    • Café y té fuertes.
    • Chocolate y alimentos que lo contienen.
    • Lácteos grasos.
    • Alimentos fritos, rebozados o empanados.
    • Condimentos picantes, salsas y especies fuertes.
    • Embutidos grasos y muy condimentados, butifarra, salchichas...
    • Carne cocida dos veces (guisos y estofados) o que esté muy condimentada.
    • Patés, vísceras y despojos.
    • Pescado azul, pescado en conserva, ahumado, en salazón o salmuera...
    • Pastas y pasteles con mucha grasa.
    • Alimentos de textura fibrosa o con mucho tejido conjuntivo (conejo, frutos secos, cereales integrales).
    • Verdura flatulenta (col, coliflor, coles de Bruselas, pepino, cebolla y pimiento en crudo...).
    • Legumbres.
    • Fruta verde y cruda.
    • Frutas desecadas y frutos secos.
    • Pasta poco cocida y pan recién hecho (fermenta en el estómago y produce molestias digestivas).
    • Alimentos muy azúcarados.
    • Bebidas alcohólicas. 
    Bibliografia: http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/enfermedad/2001/06/20/34821.php

    miércoles, 14 de mayo de 2014

    Tratamiento de una úlcera

    Tratamiento de una úlcera

    Una úlcera puede tratarse con medicamentos o quirúrgicamente. Veamos ambos:

    Tratamiento médico

    Actualmente son muchos los fármacos que pueden emplearse para la enfermedad ulcerosa. Algunos de los más importantes son los siguientes:
    • Antiácidos: se administran una hora después de las comidas, y son útiles para el alivio del dolor. Se usan el hidróxido de aluminio y el hidróxido de magnesio.
    • Antagonistas de los receptores H2: entre ellos se encuentran la cimetidina, ranitidina o famotidina, y su acción se basa en la inhibición de la secreción ácida.
    • Agentes protectores de la mucosa: el sucralfato se emplea una hora antes de las comidas y al acostarse. También pertenece a este grupo el bismuto coloidal.
    • Prostaglandinas sintéticas: enprostil y misoprostol; destacan sobre todo en la prevención de las úlceras asociadas a la toma de AINES.
    • Inhibidores de la bomba de protones: son los antisecretores de ácido más potentes, y los más empleados. A este grupo pertenece el omeprazol, lansoprazol, pantoprazol y rabeprazol, y deben administrarse 30 minutos antes de las comidas.

    Recomendaciones terapéuticas
    Además del alivio sintomático que consiguen los fármacos señalados, para el tratamiento de la úlcera actualmente se recomienda erradicar el Helicobacter pylori, es decir, aquellos pacientes que estén infectados por la bacteria deberán tomar antibióticos (amoxicilina y claritromicina) junto con omeprazol durante 1-2 semanas.
    Posteriormente a esta terapia de erradicación, el paciente deberá tomar un inhibidor de la bomba de protones o un antagonista de los receptores H2 durante 8 semanas si la úlcera es gástrica. En caso de tratarse de una úlcera duodenal no hace falta que tome ningún fármaco después de la erradicación, salvo que tenga síntomas o haya tenido una hemorragia digestiva, en cuyo caso tomará lo mismo que para la úlcera gástrica pero durante 4-6 semanas.

    Tratamiento quirúrgico

    Debido a la gran eficacia del tratamiento médico de la úlcera, la cirugía queda reservada para unas pocas situaciones: la presentación de alguna complicación como hemorragia o perforación, en aquellos casos en los que no se pueda descartar un componente maligno y ante la presencia de una úlcera refractaria, es decir, aquella úlcera que no ha cicatrizado tras más de 12 semanas de tratamiento médico correcto.
    Son muchas las técnicas empleadas para el tratamiento quirúrgico, clásicamente la úlcera gástrica se trataba con resecciones del estómago y la úlcera duodenal mediante vagotomía (técnica en la que se seccionan nervios implicados en la secreción ácida, de forma que esta disminuye).

    ¿Qué es la úlcera?


    La úlcera, es una enfermedad caracterizada por la presencia de una lesión profunda localizada en la mucosa del estómago (úlcera gástrica) o del duodeno (úlcera duodenal). Se produce como resultado del desequilibrio entre los factores agresivos y los factores defensivos de la mucosa gastroduodenal, por lo que esta pierde su integridad. En el desarrollo de la úlcera juegan un papel muy importante la secreción ácida y el jugo gástrico, ya que en ausencia de ácido no existiría úlcera. Además, hay una buena correlación entre el tratamiento antisecretor y la cicatrización de la úlcera. Sin embargo, la enfermedad solo se produce cuando hay una alteración de los mecanismos defensivos de la mucosa, originada por factores agresivos externos. De entre estos factores, los más importantes son los antiinflamatorios no esteroideos (AINES) y una bacteria llamada Helicobacter pylori, de forma que la presencia de la bacteria se confirma en el 95% de las úlceras duodenales, y en el 70% de las úlceras gástricas.
    La bacteria es extremadamente frecuente en países en desarrollo, donde el 80% de la población la tiene. En países desarrollados también es muy frecuente, apareciendo en el 20-50% de la población. Además de la úlcera péptica, también puede producir gastritis (que generalmente precede a la úlcera), dispepsia o linfoma, pero la mayoría de los infectados por esta bacteria no tienen síntomas y, por lo tanto, no necesitarán tratamiento.
    Aparte del Helicobacter pylori y la ingesta de AINES, hay también otros factores que se asocian a la enfermedad como el consumo de tabaco, el aumento de secreción gástrica frente a los alimentos en el caso de las úlceras duodenales, los antecedentes familiares (que están presentes en el 20-50% de los casos), o el grupo sanguíneo O (que tiene un 30% más de riesgo). En algunos casos no se sabe el motivo de aparición de la úlcera; esto pasa en el 10% de las úlceras gástricas.
    La úlcera es una enfermedad muy frecuente que afecta al 10% de la población, y tiene mayor incidencia sobre las personas cuya edad oscila entre los 55 y los 65 años, siendo rara su aparición antes de los 40 años. Aunque hace años eran más frecuentes las úlceras gástricas, actualmente son más comunes las duodenales.

    martes, 6 de mayo de 2014

          Día Mundial contra la Hepatitis: 28 de julio de 2013

    Esto es la hepatitis... Conócela. Afróntala.

    El 28 de julio de cada año, la OMS y sus asociados conmemoran el Día Mundial contra la Hepatitis con el objetivo de acrecentar la sensibilización y la comprensión de la hepatitis viral y las enfermedades que provoca.
    Los virus de la hepatitis A, B, C, D y E pueden causar infección e inflamación grave y crónica del hígado, que a su vez puede dar lugar a cirrosis y cáncer del hígado. Estos virus representan un importante riesgo sanitario mundial, reflejado en los 240 millones de personas que padecen infección crónica con el virus de la hepatitis B, y unos 150 millones con el de la hepatitis C.
    Para 2013, el tema general seguirá siendo “Esto es la hepatitis... Conócela. Afróntala.” La campaña hace hincapié en que, en general, la hepatitis sigue siendo desconocida como amenaza sanitaria en gran parte del mundo.

    Objetivo: pasar de la sensibilización al compromiso y la acción, a fin de afrontar la “epidemia silenciosa” de la hepatitis viral

    Millones de personas padecen hepatitis viral y muchos otros millones están expuestos al riesgo de contraer la infección. La mayor parte de las personas que padecen infección crónica con el virus de la hepatitis B o C no son conscientes de estar infectadas con el virus. Por lo tanto corren el riesgo de desarrollar una enfermedad hepática crónica grave, y sin saberlo pueden transmitir el virus a otras personas. Aproximadamente un millón de personas muere cada año por enfermedades relacionadas con la hepatitis viral, en la mayoría de los casos por cirrosis y cáncer del hígado.
    El Día Mundial contra la Hepatitis ofrece una oportunidad para centrar la atención en medidas específicas tales como:
    • fortalecer las actividades de prevención, detección y control de la hepatitis viral y sus enfermedades conexas;
    • aumentar la cobertura vacunal contra la hepatitis B e incorporar la vacuna en los programas nacionales de inmunización;
    • coordinar una respuesta mundial contra la hepatitis.
    A pesar de que la carga de morbilidad relacionada con la hepatitis es muy alta en la mayoría de los países, el problema no se ha encarado de forma integral por muchos motivos. Entre ellos el hecho de que la mayor parte de las personas no desarrollan ningún síntoma cuando contraen la infección, y suelen no tenerlos durante decenios, hasta que desarrollan la enfermedad hepática crónica. Conjuntamente, esos factores han provocado la “epidemia silenciosa” que experimentamos en la actualidad.
    Además, la hepatitis viral supone una pesada carga para los sistemas de salud, en razón de los elevados costos que entraña el tratamiento del cáncer del hígado y la insuficiencia hepática derivada de la cirrosis. En muchos países la insuficiencia hepática derivada de la hepatitis viral es la principal causa de trasplantes de hígado. Este tratamiento extremo es muy costoso, y puede ascender fácilmente a cientos de miles de dólares por persona.
    El Día Mundial contra la Hepatitis se fijó el 28 de julio en honor del descubridor del virus de la hepatitis B, Profesor Baruch Samuel Blumberg, galardonado con el Premio Nobel, nacido ese día.